PERÍODO DE ADAPTACIÓN A LA ESCUELA INFANTIL



El niño/a, cuando llega al Centro de Educación Infantil por primera vez, se pregunta:

¿Quiénes son todos estos niñ@s?
¿Qué pasa aquí?
¿Dónde está mi papá y mi mamá?
¿Me voy a quedar aquí para siempre?

El período de adaptación es un proceso de evolución personal que el niñ@ hace por sí mismo, es él/ella quien se debe adaptar y quien tiene que asimilar los cambios. El educador/a y los padres podrán ayudarl@, pero esta etapa de “conflicto” es inherente a la situación en la que se encuentra el niñ@.


1. ¿QUÉ ES EL PERÍODO DE ADAPTACIÓN?


Los primeros días que un niñ@ vive en un Centro de Educación Infantil van a propiciar una serie de cambios importantes; se trata de una etapa de variación que influye en el desarrollo de las actividades realizadas que este mantiene con sus padres. A partir de ahora ya no dispondrá de todo el día para estar en casa y verá mucho menos a papá y a mamá, tendrá que adaptarse a un nuevo horario y, en muchos casos, comer fuera de casa con otros niñ@s de su misma edad. En pocas palabras, el niñ@ pasa de un ambiente que controla, domina y en el que tiene seguridad y protección a otro que desconoce, lo que produce en algunos casos cierta inseguridad y aislamiento. Ahora debe aprender a convivir en un entorno diferente, con otros códigos relacionales, pues ya no es el único y tiene que compartir juegos, espacios y personas.

Todo niñ@ pasa por un período de adaptación con diferentes manifestaciones y ritmos que aprenderemos a aceptar y a respetar tanto los padres como los educadores/as.

2. ¿QUIÉNES SE ADAPTAN? NIÑ@S, PADRES Y EDUCADORES/AS.


NIÑ@S: “ante esta situación desconocida y amenazante utilizaremos nuestros recursos…”.


En un primer grupo podemos encontrar a niñas y niños que lloran, patalean, intentan escaparse, no quieren comer, se niegan a dormir, se muestran agresivos, aparece de nuevo la enuresis …; es decir, rechazan la situación impuesta llamando constantemente la atención.

Por otro lado está el segund grupo. Son las niñas y niños que se sientan en un rinconcito del aula evitando relacionarse con otros compañeros y educadores, y se refugian en objetos de apego que hayan traido de casa ( son sus talismanes y permitiremos que los tengan hasta que termine el período de adaptación).
LOS PADRES: “¿por qué surgen estos sentimientos diferentes y contradictorios?, ¿por qué padecemos esta ambivalencia emotiva cuando dejamos al niñ@ en la escuela?

Cuando el niñ@ comienza a acudir al Centro de Educación Infantil, algunos padres se sienten culpables y llenos de ansiedad. Uno de los temores más frecuentes es el supuesto abandono afectivo: se trata de un temor infundado, pues la incorporación del niñ@ a la escuela no supone ningún momento abandono o quiebra de la afectividad. Los padres deben tener presentes que el educador/a de su hij@ es una persona equilibrada emocionalmente, segura de sí misma, creativa, sensible y relajada. Niñ@s se enriquecerán mientras adquieren la seguridad necesaria para conseguir una estabilidad en el desarrollo de su personalidad y un respeto a su individualidad.

LOS EDUCADORES/AS: “ya llegan los nuevos alumn@s …, empezamos otra vez …Un nuevo reto.”

Los educadores/as también necesitan adaptarse, acoger a niñ@s nuevos con paciencia, tras haberse despedido de los alumn@s del curso anterior, en los que ya dejaron su huella. Implica una gran preparación, un nuevo desgaste de energía ante un grupo que absorberá su estilo durante un curso escolar y sobre un telón de fondo de futura despedida; aún así, los educadores/as ocupan un lugar próximo a la familia y comprenden los sentimientos de cada niñ@.



ALGUNOS CONSEJOS:



  1. Procura que la asistencia a la escuela sea lo más rutinaria posible hasta que haya superado la adaptación: realizar los mismos preparativos, llegar al colegio a la misma hora, recogerlos puntualmente.

  2. Despídete de manera efusiva pero corta en la fila y dile “hasta luego” con una sonrisa. No pretendas entrar con el/ella hasta la puerta de su clase, aumentaremos más su angustia.

  3. No prometas al niñ@ cosas que no son ciertas, pues sufrirá más, como, por ejemplo, “voy a aparcar el coche y ahora vuelvo”.

2 comentarios:

Eva dijo...

Ainsss, bendita infancia..., kién volviera atrás...
Lo de voy a aparcar, ahora vengo me suena de algo a mi me lo hicieron. Si es que hay q entender a los shikillos, como bien dices son los reyes de la casa y de repente un día de septiembre te dicen ahí te dejo, menudo chasco cuando ves q ya no eres el peke de la casa, q hay muchos niños como tú y que en un revolver de cabeza te quitan los colores de cera (kagontó lo que se menea siempre me kitaban el verde). Pero cuando ya pasa una semanita o dos estás deseando llegar y ver a tus compis pa jugar, pintar y hacer miles de travesuras, pobre seño, si seño, porque en mi époka se decía seño, la de dolores de kabezas que le he dao, menos mal q después una crece y.... se vuelve peor, jajaja.
Ainssss, bendita infancia, kién volviera atrás...

Susana dijo...

Gracias por compartir tus experiencias de la infancia.