NUESTRO RINCÓN TEMÁTICO DEL OTOÑO SIGUE CRECIENDO

Es tradición en nuestro centro trabajar el centro de interés "El otoño" a nivel de ciclo, con la ejecución de un proyecto.Pero previamente se ha debido trabajar a nivel de aula objetivos como:

  1. Reconocer los rasgos diferenciadores del otoño.
  1. Fomentar el gusto por las canciones, cuentos y poesías.
  1. Asociar el otoño con diferentes características del paisaje.
  2. Reconocer frutos típicos del otoño y sus características.
  3. Reconocer los cambios climáticos propios del otoño diferenciando entre días nublados, soleados, cálidos o templados. 
  4. Conocer las prendas de vestir adecuadas para esta estación.
  5. Ampliar el vocabulario referido al otoño. 
  6. Experimentar con distintas téxturas, sabores y olores 
  7. Seleccionar y clasificar los distintos frutos haciendo agrupaciones.  
  8. Diferenciar sonidos, silencio y ruidos producidos por los objetos o                fenómenos naturales (hojas, nueces…). 
  9. Cantar e interpretar diversas canciones propias del otoño.
 Con las aportaciones que están haciendo los niños podemos trabajar todos los objetivos marcados en nuestra programación.

Carmen S. ha traído una simpática cestita repletita de diferentes frutos secos y carnosos.

Fue sacándolo uno a uno, y ya todos conocíamos el nombre de los frutos secos y carnosos (castañas, "mandaninas"-como decía Carmen-  mandarinas y piñones. Pero... había una fruta que no sabía Carmen decirnos su nombre. Asi que la seño le invitó a que fuera enseñándoselo uno a uno de sus compis por si alguno de ellos lo habían probado anteriormente.







Una vez que todos los niños había visto la fruta que se encontraba dentro de la cestita de Carmen, la seño volvió a preguntar ¿Sabéis cómo se llama esta fruta?
Nadie contestaba, así que la seño nos fue silabeando: - chi (no, no, con esa sílaba tampoco la conocían), chi-ri (sólo bastó esas dos sílabas) para que rápidamente Lola gritara ¡¡chirimoya!!

La seño no nos ha dejado probar la chirimoya, ella fue enseñando uno a uno esta cucharadita de este fruto y nos hizo hincapié para que observaramos el color marrón que se encuentra en el interior del fruto.


Cuando todos habíamos visto los dos colores de la chirimoya, la seño la probó, les dijo que estaba muy dulce, pero que al ser tantos niños en clase, no nos podía darla a probar, pues ese color marrón que ellos veían era una gran pipa y se podían atorar.
Carmen también ha traído una bolsita de ricos piñones y nos ha dado uno para que todos los probáramos.

 María ha traído una bolsa repletita de cosas alusivas al otoño.



Nos ha venido como anillo al dedo la piña que ha traído María para explicarles a los niños de dónde vienen los piñones que se acaban de comer.
Ha traído dos, y además eran diferentes. Así que hemos trabajado el tamaño: grande/pequeño, alto/bajo.
María también ha ofrecido a sus compis que tocaran la piña y ver la diferencia que ésta tiene con el erizo de las castañas. También hemos trabajado la propiedades de las frutas : blando/duro. Llegando a la conclusión que las piñas son duras, mientras que las mandarinas son blandas.



María, al igual que Carmen S.,ha traido mandarinas. Las hemos tocado, comprobando que son blandas, las hemos olido y hemos verificado que las mandarinas tienen olor mientras que las nueces no. Y por último las hemos probado.











 Carmen R., María, Paco y Paula han traido hojas secas. Hemos jugado con ellas, las hemos manipulado, y las hemos clasificado, esta vez por su forma. En un lado las que tenían puntas y en otro lado las redondeadas.





Álvaro re. nos ha traído un trocito de la parte de un tronco. Cuando empezó a contarnos qué nos había traído, dijo que era una piedra. Se la mostró a la seño y ésta le dijo que si estaba seguro que era lo que él dijo. Inmediatamente, se dió cuenta y ya nos comentó que era la corteza del tronco de un árbol que había encontrado su papá.
Así que también aprovechamos para comprobar su textura.




Lola también ha traído, de nuevo, castañas para repartirlas entre todos.


Y ya por último, comentaros que de nuevo han traído nueces, pero la seño les ha prometido que podríamos degustarlas mañanas. Necesitamos un abrenueces, pues si no es muy díficil. Así que mañana tendremos sesión de nueces, porque tenemos una bolsa repletita.